Argentinosaurio
Significado del nombre:
lagarto de Argentina
Período de vida:
hace 96–92 millones de años
Período:
Período Cretácico
Hábitat:
Sabanas y llanuras
Taxonomía:
Los sauropodomorfos
Países:
El argentinosaurio fue un auténtico gigante de la era de los dinosaurios, uno de los mayores representantes del grupo de los saurópodos, o «dinosaurios de cuello largo». Vivió durante el Cretácico, hace aproximadamente 95 millones de años, en el territorio de la actual América del Sur.
Según las estimaciones de los paleontólogos, este coloso alcanzaba 35 metros de longitud y cerca de 7 metros de altura. Su masa podía situarse entre 50 y 100 toneladas, aunque las cifras mencionadas con mayor frecuencia son de aproximadamente 75–80 toneladas. ¡Esto equivale al peso de toda una manada de elefantes! Para soportar semejante carga, las patas del argentinosaurio eran extraordinariamente resistentes: sus gruesos huesos, poderosas articulaciones y desarrollada musculatura formaban un sólido «armazón» que sostenía su enorme cuerpo.
Los científicos suponen que, para bombear sangre a través de un cuerpo de semejante tamaño, el argentinosaurio necesitaba un corazón de varios cientos de kilogramos de peso. Sin embargo, la estructura exacta de su sistema cardiovascular continúa siendo un misterio.
La piel del gigante estaba cubierta por escamas resistentes, semejantes a la armadura de un cocodrilo. Esta capa protectora no solo lo defendía de las mordeduras de los parásitos, sino que también actuaba como una coraza natural que dificultaba los ataques incluso de los depredadores más grandes.
Como todos los saurópodos, el argentinosaurio era herbívoro. Su cráneo todavía no ha sido encontrado, pero, a juzgar por la estructura dental de especies cercanas, arrancaba hojas y brotes sin masticarlos. El dinosaurio tragaba enteros los alimentos vegetales y utilizaba piedras ingeridas, denominadas gastrolitos, para triturarlos en el estómago. Estas actuaban como «muelas» naturales.
El tamaño del cerebro del argentinosaurio continúa siendo objeto de conjeturas, pero probablemente era muy pequeño en comparación con su cuerpo. Según los datos disponibles sobre otros saurópodos, el cerebro de este gigante podía no ser mayor que una salchicha grande, un tamaño muy modesto para un animal de semejantes proporciones.
El argentinosaurio se desplazaba sobre cuatro poderosas patas y utilizaba su larga cola para mantener el equilibrio. A pesar de su tamaño, podía caminar con relativa rapidez, a unos 7 kilómetros por hora, ligeramente más deprisa que el paso habitual de una persona.
Lento pero majestuoso, el argentinosaurio fue uno de los auténticos titanes del Cretácico, un símbolo viviente del poder y la diversidad del antiguo mundo de los dinosaurios.
Debates
Otros animales