Shringasaurus
Significado del nombre:
lagarto cornudo
Período de vida:
hace 247-242 millones de años
Período:
Período Triásico
Hábitat:
Llanura de inundación
Taxonomía:
Los reptiles
Países:
Qué significa el nombre: «lagarto cornudo» (del sánscrito शृङ्ग, «cuerno», y del griego antiguo σαῦρος, «lagarto»).
Shringasaurus habitó en el territorio de la futura India durante la edad Anisiense del período Triásico, hace 247-242 millones de años. Pertenecía al clado de los arcosauromorfos, Crocopoda y Allokotosauria. De manera sorprendente, estos animales presentaban numerosos rasgos propios de los animales arcaicos del período Pérmico, pero, al mismo tiempo, en su aspecto comenzaban a perfilarse discretamente características de las formas de los períodos Jurásico y Cretácico. Parecían «buscar» las conocidas formas de los dinosaurios, cocodrilos y aves.
Shringasaurus era un animal grande que alcanzaba entre 3 y 4 metros de longitud. Su constitución corporal puede describirse como barriliforme: poseía un tronco ancho con una caja torácica profunda, hombros y caderas poderosos y el vientre elevado sobre el suelo. Las extremidades de Shringasaurus eran robustas y estaban ampliamente extendidas hacia los lados, como las de los varanos modernos. Esta estructura permitía al animal desplazarse con seguridad por terrenos irregulares. El cuello era alargado y grueso.
Por desgracia, hasta ahora no se ha encontrado ningún cráneo completo de Shringasaurus, por lo que solo podemos juzgar la estructura de su cabeza a partir de fragmentos aislados. Los paleontólogos establecieron analogías con los parientes más cercanos de Shringasaurus y reconstruyeron de manera aproximada la estructura de su cráneo. La cabeza era relativamente pequeña. El cráneo estaba dispuesto de tal manera que las fosas nasales se fusionaban en una única abertura situada en el extremo del hocico. Sus dientes tenían forma de hoja y presentaban grandes dentículos en los bordes. Estos dientes eran ideales para arrancar alimento vegetal. Sin embargo, no podían triturar la vegetación. Puede suponerse que, al igual que algunos reptiles modernos, los Shringasaurus tragaban piedras que actuaban en su estómago como piedras de molino.
Los cuernos de Shringasaurus son, sin duda, la característica más llamativa e intrigante de su aspecto. Se encontraban sobre los gruesos huesos frontales, elevándose por encima de las órbitas y curvándose hacia arriba y hacia delante. La superficie de los cuernos no era lisa, sino que presentaba una textura rugosa, lo que indica la existencia de una cubierta de queratina, como en los animales cornudos modernos. Probablemente, en vida, los cuernos eran todavía más largos y macizos que los núcleos óseos conservados. Resulta interesante que los cuernos no se hayan encontrado en todos los ejemplares de Shringasaurus. En los animales jóvenes eran más pequeños y delgados que en los adultos. Algunos individuos carecían completamente de ellos. Esta observación permitió suponer que Shringasaurus presentaba dimorfismo sexual, es decir, los machos se diferenciaban de las hembras por la presencia y el tamaño de los cuernos.
La anatomía interna de Shringasaurus sigue siendo en gran medida un misterio para los científicos. Sin embargo, a partir de la anatomía de su esqueleto y sus dientes, podemos concluir que era un animal herbívoro adaptado a la vida en condiciones semiáridas. Estos animales consumían vegetación pacíficamente en manadas, como las vacas. El clima de aquellos lugares era estacional y árido. Los valles estaban atravesados por ríos que se desbordaban durante la estación lluviosa y casi se secaban durante las sequías.
Shringasaurus presenta una combinación única de características primitivas y avanzadas, lo que permite considerarlo un peculiar «experimento de la evolución». Su estudio continúa, y los científicos esperan obtener información más detallada sobre este sorprendente animal y su función en el ecosistema del período Triásico.
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