Alosaurio
Significado del nombre:
lagarto diferente
Período de vida:
hace 163-145 millones de años.
Período:
Período Jurásico
Hábitat:
Bosques
Taxonomía:
Los terópodos
Países:
El alosaurio es uno de los depredadores más famosos y mejor estudiados del período Jurásico. Vivió hace aproximadamente 163-145 millones de años y habitó los territorios de las actuales América del Norte y Portugal. Este reptil fue un verdadero símbolo de su época: la época de los gigantes.
En la década de 1960, los paleontólogos realizaron en el estado de Utah un hallazgo verdaderamente sorprendente: todo un «cementerio» de alosaurios. En un mismo yacimiento se descubrieron más de 46 esqueletos de estos depredadores, lo que permitió a los científicos estudiar detalladamente su anatomía y comportamiento.
El alosaurio fue uno de los cazadores más peligrosos del Jurásico tardío. Su longitud alcanzaba los 11 metros, aproximadamente el doble que un automóvil, y su altura llegaba hasta los cinco metros. El peso de un ejemplar adulto era de alrededor de una tonelada y media. Su cabeza, de hasta 84 centímetros de longitud, tenía un aspecto imponente, especialmente si se considera que sus mandíbulas albergaban más de 60 dientes afilados y curvados hacia dentro.
La estructura particular de sus mandíbulas permitía al alosaurio abrir ampliamente la boca, casi como un cocodrilo. Sus mordeduras eran tan potentes que podía desgarrar con facilidad la carne de sus presas. Sin embargo, los dientes del alosaurio no trituraban los huesos como los del tiranosaurio, sino que actuaban como cuchillos afilados, cortando trozos de carne. Y si un diente se rompía o caía, esto no suponía ningún problema: pronto crecía otro en su lugar.
En la cabeza del alosaurio había un par de crestas óseas y, sobre los ojos, unos engrosamientos semejantes a «cejas» de hueso. Probablemente protegían los ojos de la luz solar o servían como elementos de exhibición en el comportamiento de estos reptiles.
El alosaurio se desplazaba sobre unas poderosas extremidades posteriores de aproximadamente un metro y medio de longitud. Gracias a su cuerpo ligero y a su fuerte musculatura, podía alcanzar una gran velocidad y dar alcance rápidamente a sus presas. Sus extremidades de tres dedos, provistas de garras afiladas, eran ideales para sujetar a la víctima. Si el alosaurio viviera en la actualidad, difícilmente una persona lograría escapar de él.
Este reptil probablemente cazaba tanto en solitario como en pequeños grupos. Los científicos suponen que varios alosaurios podían unirse para abatir herbívoros especialmente grandes, como los diplodocos o los apatosaurios. Cuando se presentaba la oportunidad, el depredador tampoco despreciaba la carroña: en el mundo del período Jurásico sobrevivía quien sabía aprovechar cualquier ocasión.
Debates
Otros animales