Tiranosaurio
Significado del nombre:
Lagarto tirano
Período de vida:
hace 73-66 millones de años
Período:
Período Cretácico
Hábitat:
Bosques de manglares y bayou
Taxonomía:
Los terópodos
Países:
El tiranosaurio es uno de los dinosaurios más famosos del planeta y un verdadero símbolo del período Cretácico. Este gigantesco depredador habitó la región occidental de América del Norte hace unos 73-66 millones de años, durante los últimos millones de años de existencia de los dinosaurios. Su nombre, Tyrannosaurus rex, significa en griego y latín «lagarto tirano, rey», y resulta difícil imaginar una denominación más apropiada.
Las dimensiones del tiranosaurio impresionan incluso según los estándares de los dinosaurios: la longitud de su cuerpo alcanzaba los 12,5 metros y su peso se aproximaba a las 10 toneladas. La altura hasta la cadera era de unos cuatro metros. Su cuerpo macizo era equilibrado por una cola larga y pesada que servía como balancín natural. El tiranosaurio se desplazaba sobre dos poderosas patas traseras, mientras que sus diminutas extremidades anteriores, provistas de dos garras afiladas, parecían casi cómicas. Sin embargo, su aspecto torpe era engañoso: probablemente ayudaban a sujetar a la presa o al animal a incorporarse.
El arma principal del «rey de los lagartos» era su cabeza. El cráneo, de hasta un metro y medio de longitud, albergaba unas poderosas mandíbulas provistas de dientes de diferentes formas, desde afilados como cinceles hasta gruesos y semejantes a plátanos. El diente más grande, incluida la raíz, alcanzaba los 30 centímetros. Con semejante «arsenal», el tiranosaurio podía partir huesos de decenas de centímetros de grosor.
Los científicos todavía debaten si el tiranosaurio era un cazador activo o se alimentaba principalmente de carroña. Sin embargo, su aguda visión binocular, superior a la de los halcones modernos, así como su magnífico olfato y oído, indican que era un cazador nato.
A pesar de sus enormes dimensiones, el tiranosaurio no era un gigante lento. Gracias a sus huesos huecos, que reducían el peso del esqueleto, podía desplazarse con bastante rapidez y seguridad, aunque probablemente no corría durante la edad adulta. Su cola, que actuaba como contrapeso de la cabeza maciza, ayudaba a mantener el equilibrio con cada paso.
La esperanza de vida de este «lagarto real» se estimaba en unos 30 años, una edad considerable para un animal de tamaño tan grande.
Resulta interesante que la abreviatura habitual «T. rex», procedente de Tyrannosaurus rex, pronto podría dejar de ser universal. En 2024, los paleontólogos describieron una nueva especie, Tyrannosaurus mcraeensis, lo que significa que el «T. rex» era solo uno de los representantes de un antiguo grupo completo de tiranosaurios. Es posible que el «rey de los dinosaurios» tuviera otros parientes no menos temibles.
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